Volver a casa, a la fuente de toda la existencia.

Amo las charlas flasheras y en una con Pau, mi amiga y socia estanciera, me manda un artículo sobre la experiencia cercana a la muerte más flashera que me hayan contado.

Hay mil motivos por los cuales quiero compartir este texto, que traduje lo más fiel que pude (incluyendo errores gramaticales y de tiempos verbales que el autor naturalmente comete al transmitir este viaje) y que viene de acá: http://bit.ly/AaronUniverse.

No quiero spoilear; querría hasta resaltar algunas líneas pero no quiero condicionar la lectura. En lo personal voy a volver a este texto mil veces, porque aparte de flashero, guarda infinitas relaciones con mi propia teoría del cosmos y me dispara mil conexiones de cosas. Desde cómo tomamos la muerte, pasando por la percepción de las otras formas de vida, hasta el propósito de la existencia. Por favor leé y comentá lo que te surja! Me muero por saber qué te dispara!!!

 

Acá va:

 

Después de varias horas de estar enfermo, me sentí como que estaba en completa confusión, enfermedad y desorientación. Después tuve la sensación de severas puñaladas y ardor en mi pecho. Un amigo me llevó a una cama para descansar.

Miro a través de la ventana y veo un portal que gira en frente mío. Es muy hermoso y colorido. Se parece a algo que habría visto antes, pero no tengo ni idea dónde. La forma principal es un azul oscuro y profundo, y cambia su forma constantemente. Alrededor y detrás del portal hay otros colores similares a los colores de los cristales, que también se mueven. El portal va creciendo y creciendo, hasta que es lo único que puedo ver. Después estaba dentro de él. Miro alrededor y todo lo que puedo ver es espacio sin fin. Se siente como si estuviera en el medio del universo, viajando a través de él. Puedo ver todo el tiempo, las palabras no pueden describir qué tan lejos puedo ver o qué tan grande es este lugar. Es más de lo que jamás puedas imaginar. Es infinito pero por algún motivo su tamaño gigante no parece abrumador y yo no me siento pequeño. Se siente como que todo el lugar te está cuidando y se siente como libertad. Había colores volando alrededor en todos lados en este espacio oscuro, como estrellas fugaces en la distancia. Algunos colores están cerca; otros se sienten como si estuvieran detrás mío; algunos colores se siente como si los tuviera dentro mío. No lo puedo explicar. Recuerdo que vi colores que no había visto antes. Cuando ví los nuevos colores tenía mucho sentido. Tuve el sentimiento como de decir “ah, claro que ese color existe! Cómo pude olvidarlo? Todo parecía tan familiar y muy inusual al mismo tiempo.

Podía ver planetas, estrellas y galaxias. Puedo sentir a la tierra lejos detrás mío. Estoy viajando más y más profundo a través del universo. Puedo sentir algo tirándome hacia él. Es una fuerza más fuerte que la gravedad y me está llamando. Los colores se están desvaneciendo y los planetas y las formas están disminuyendo. Ahora se siente como si me estuviera acercando al borde del universo. Puedo sentirlo. De pronto, hay un silencio perfecto, una paz perfecta y 100% calma.

Había cruzado un límite, y ahora ya no estoy en el universo. En lugar de oscuridad, todo es del blanco más cremoso que jamás hayas visto. No es tan solo un color pleno, porque pareciera que tiene una textura. Es una textura de leche cremosa, mezclada con goma, pero al mismo tiempo era liviana y fina como el aire. Las palabras no alcanzarán para describirlo. Era como estar bañado en una cera que se derretía, pero sin sentir que se te pega. No lo podés sentir sobre la piel, lo podés ver en todas partes.

Puedo decir que ya no hay ni espacio ni tiempo. El tiempo ya no tiene sentido para mí ahora. Se siente estúpido que alguna vez creí en el tiempo. Puedo sentir cómo me fundo con mis alrededores. Puedo sentir todo lo que existió antes de mí y puedo sentir millones de años hacia adelante. No puedo explicarlo, pero es como si de pronto hubieran liberado todo el conocimiento y me lo hubieran dado. Repentinamente sé que “la vida” va a durar para siempre, porque estoy en el lugar de dónde todo viene. Puedo sentirlo. Esta energía/lugar es tan grande que sé que nada puede destruirla o crearla nunca. Sería imposible. Esto donde me encuentro debe ser “Dios”. No es un hombre o una criatura dictando sobre el mundo. Es una fuerza o una cosa interminable e infinitamente poderosa. Pero de nuevo, la palabra “cosa” no le hace justicia. Es la existencia en sí misma. Es la que hace funcionar a todo. Es todo, desde una piedra a una gota, una bacteria, las estrellas en el cielo y hasta “la nada”. Lo es todo. Puedo sentirlo.

De pronto, me caigo. Estoy cayendo más y más profundo, más y más rápido. Todo se está volviendo oscuro. Cuanto más caigo, más negro se ve todo. Quiero dejar de caer pero no puedo controlarlo. Noto que ya no tengo un cuerpo. “¿Cómo puedo caer si ya no tengo un cuerpo?”. De pronto dejo de caer. Estoy en un espacio oscuro. Es más negro de lo más negro que haya visto antes. Es un negro oscuro y grueso. Es gigante y casi interminable, pero algo de eso me hace sentir que soy más pequeño que el lugar donde estaba antes. Se siente como si estuviera debajo de algo pero no sé de qué.

Acá también es silencioso. Acá no hay nadie ni nada más. Acá me siento diferente. Acá no hay felicidad ni emoción. Es tan solo aburrido. Tampoco hay infelicidad, solo indiferencia. Se siente como que no hubiera nada para aprender. Es un modo extraño de describirlo pero es como se sentía. Era como si estuviera en el lugar donde había 100% nada. No iba a aprender nada allí, ni me iba a comunicar con nadie o nada.

En la distancia, ví una luz brillante que se acercaba cada vez más. Me movía hacia ella, o tal vez se estaba moviendo hacia mí. De cualquier modo, estaba  mucho más cerca mío ahora. Vi un toro normal, pero hecho de fuego. Su tamaño era indescriptible y más grande de lo que jamás haya visto. Sus llamas bañaban suavemente todo su cuerpo. El toro está caminando calmo e intencionado a través de la oscuridad. Cuando veo al toro, de pronto siento una sensación fría y húmeda, pero no sé de dónde viene. El toro se voltea y me mira. Se ve calmo y en paz. Con su cabeza asiente, casi como en una reverencia, y sigue caminando. Puedo percibir que es realmente inteligente y amistoso pero no habla. El toro vuelve su cabeza, y con un golpecito de su cuello, me hace un gesto para que lo siga. Empiezo a moverme detrás suyo. Me está guiando hacia algún lado, pero no sé dónde ni por qué.

Todavía me siento completamente aburrido. No quiero estar en este lugar. “Aburrido” sería una extraña forma de describir este momento. Pero realmente era como acá si no había “nada”. Era casi como una tortura.

De pronto, siento que algo me levanta. Siento una única voz decir “No lo sigas”. Me están levantando más y más alto mientras todo se vuelve más claro de nuevo. Estoy nuevamente en el lugar blanco, la parte donde todo es. Esta vez hay otras cosas allí, colores organizados en todos lados dentro de la blancura de este lugar. Un caleidoscopio sería algo ligeramente similar, pero era más que eso. Estaba espacialmente ordenado y era complejo. Todavía el blanco era el color principal pero había miles de otros colores en todos lados, el líneas punteadas en formas matemáticas y patrones. Formas y colores se desplegaban, crecían y relucían; otras pulsaban y otras solo flotaban alrededor.

“Ya estás en casa”, me dijeron lo que en apariencia sonaba como mil voces. Todas hablaban al mismo tiempo como una sola voz. Pero no era como que las escuchara con mis oídos. Era como si se comunicaran directamente con mi alma. Respondí que no sabía dónde estaba, aunque sí lo sabía, solo que no quería admitírmelo a mí mismo.

Respondieron, “De acá es de donde venis y acá vas a terminar”, y lo repetían una y otra vez, Los colores pulsaban con su voz. Mientras hablaban, podía ver una línea de tiempo de toda la existencia. Era como si me la estuvieran mostrando. Podía verlo todo, no sólo de nuestra galaxia. Veía a todo el universo. Pude ver el big bang. Aunque no fue un bang, sino que fue más como un goteo lento. Fue como un material siendo estirado y de pronto se formó un agujero en el medio. Estamos en ese espacio del medio. Empecé a entender que era este “dios/energía” convirtiéndose a sí mismo en la existencia. Hizo una regla; como si creara un juego y pusiera sus ruedas en marcha. Todo empezó de un pequeño punto y creció lentamente desde allí. El universo es algo que se creó a sí mismo y se está mirando a sí mismo. Todos somos parte de él. Este “lugar/cosa/existencia” que nos creó a nosotros y es nosotros, no sabe a dónde va a conducir la vida. Eso es lo que disfruta.

Las voces me dijeron que soltara. Me explicaron que creen que yo todavía estoy aferrándome a mí mismo como humano.Les digo que no estoy listo aún para unirme a ellas. Me dicen que estoy siendo irracional, porque yo soy ellas. Dicen que es hora de volver a casa. Me aseguran que va a ser temporal porque la energía siempre necesita renacer una y otra vez. Me voy a transformar en algo nuevo un día.

Repentinamente un flash de memorias viene a mí. Me recuerdo a mí mismo como miles de insectos diferentes, todo al mismo tiempo. Recuerdo otra vez que estaba siendo comido por algo. Recuerdo haber nacido y haber venido acá antes. Les digo que entiendo, pero que todavía no he terminado mi vida como humano. Todavía tengo mucho que aprender, mucho para ver, y quiero ver a la gente que amo de nuevo y hacerles saber cuánto me importan. La “existencia/energía” me dice que aún puedo verlos. Me dicen que me van a mostrar. Me dicen que los busque. Aunque no tengo cuerpo, de alguna manera busco acercarme. No puedo ver que esté alcanzando nada pero puedo sí sentir que los estoy alcanzando. De pronto siento como que me estoy fusionando con la blancura. Es tan tibia, fluye a través mío y me estoy fundiendo con ella. Las miles de voces me dicen que esta energía es de lo que está hecha toda la existencia y que fluye a través de todo. Me explica que por eso todos y todo está conectado. Dicen que esta energía blanca y brillante existe hasta en el aire, en el espacio entre las cosas y en el espacio en sí mismo. Incluso en lugares donde no hay nada, esos lugares están repletos de esta energía.

Me dicen que como he regresado a la fuente de energía, ahora puedo fluir por donde quiera. Me muestran y visito a mis seres queridos, pero no los veo realmente, solo puedo sentirlos. Luego esta fuerza vital  me muestra mundos y lugares que nunca imaginé, tan lejanos de la tierra, donde otra vida existe y algunos lugares que están completamente vacíos. Recuerdo distintivamente haber visto otro planeta con una llanura de hierba enorme, con árboles como punteados alrededor. No parecía ningún lugar en la tierra porque el pasto era casi tan alto como los árboles. Por los árboles corría algo que parecía la mezcla entre un orangután y un (yak). Era un animal enorme y musculoso, moviéndose velozmente por la naturaleza salvaje. Luego me muestran más y más lugares; algunos remarcables y algunos sin nada especial. Me dí cuenta lo enorme que es el universo. La tierra es solo una parte ínfima de un mundo sin fín.

Luego, en un flash, estoy de nuevo en la energía blanca. Le digo a “la energía” que ver a la gente que me importa no es suficiente. Quiero que ellos también me puedan verme a mí, y por eso necesito volver a mi cuerpo. Quiero que la gente que me importa no se sienta sola o al menos quiero despedirme. Me dicen que no me preocupen, todos van a recordarme porque tuve un impacto en sus vidas.

Me dicen que voy a vivir en sus memorias y que aunque van a estar tristes por un tiempo, lo van a superar. Eventualmente la gente que quiero también va a volver “a casa” entonces no debería preocuparme. Puedo sentir cómo me entristezco. Aunque me siento como que estoy en casa, completamente cómodo, y creyéndole todo a estos seres y a este lugar, todavía tengo esta sensación inquebrantable de que no estoy listo para volver a este lugar aún.

Ellas pueden percibir cómo me siento. Continúan diciéndome que deje de aferrarme a mí en forma de persona. Que soy solo una manera en que su energía tomó forma y que ahora es el momento de ser reabsorbido nuevamente a la energía. Las escucho decir “Mirá, te lo mostramos”. Repentinamente puedo sentir que estoy en mi cuerpo humano, pero lo estoy viendo desde adentro de mi cerebro. Estoy exactamente en el centro de mi cerebro y soy infinitamente pequeño, rodeado de millones the algo en forma de panales de abejas. Estaba dividido por grandes abismos y separado en diferentes áreas. Puedo ver a mi cerebro trabajando. Allí hay sólo tres colores: rojo, amarillo y blanco. Cada panal, lo que asumí que serán células, hacen destellos entre los colores dependiendo de en qué están siendo usadas.

La energía me presenta a mi cerebro. Resulta que mi cerebro no es solo una cosa, sino que está como segmentado en varias áreas diferentes, Me mostraron donde se alojaba mi personalidad. Ví como yo no era nada más que un puñado de memorias y entrenamiento que me hizo pensar que yo era un humano. Después mi cerebro dijo “mirá” mientras me movía a otra área dentro de él. Vi pulsos de electricidad moviéndose de mi cerebro a mi corazón; se veía tan simple, como una máquina. Se veía especialmente simple comparado con el universo interminable que había visto antes.

La energía me explicó que mi cuerpo era sólo una máquina. Mi personalidad era solo imaginaria y formada por cosas que había visto. Me dijeron que la única razón por la cual existo es para ver cosas y experimentar la vida. Me dijeron que todas las cosas que veo y experimento son enviadas de nuevo al universo. Me dijeron que el universo está aprendiendo, auto-observándose a través de nuestros ojos. También me dijeron que los humanos no son diferentes de los animales, y que fueron creados igualmente. El universo quería crear cuanta diversidad de experiencias fuera posible, y por eso es que hay tanta variedad de formas de vida y especies.

Me dijeron que no hay un período predeterminado para la vida o un plan. Que debería entender que he vivido y eso era todo lo que necesitaba hacer, Me explicaron que no importa cuándo o cómo morís. Me explicaron cómo la vida no es una competencia por mantenerse vivo lo más posible. Que si me iba a morir, que no debería preocuparme que no duré tanto. Nunca voy a morir realmente, solo voy a cambiar. Solo mi cuerpo va a morir.

Mientras me decían todo esto, podía sentir vibraciones pesadas en mis dedos de los pies, y luego subiendo por mi cuerpo. Era como si mi cuerpo estuviera hecho de miles de granos de arena y que estaban vibrando a diferentes frecuencias. Podía sentir cómo me desgarraba de mi cuerpo. Era lento, como el velcro siendo arrancado de la tela, o la carne del pollo siendo tirada del hueso. Ahora sentía que era dos cosas separadas, un cuerpo y una “existencia”. En mi cuerpo, podía sentir a todos mis músculos relajándose y escuché como un “cranch”. De pronto, ya no pesaba nada porque me estaba liberando, Había dejado mi cuerpo atrás por completo. Mi cuerpo ya no era más mío porque yo ya no estaba más ahí. Me había liberado y unido a las voces como ellas me habían pedido. Finalmente acepté lo que estaba  pasando. Los panales desaparecieron y ya no estoy en mi cerebro. Estoy con “ellas” en algún lado, donde todos nosotros comenzamos. Las miles de voces empezaron a hablar, contándome historias, recitando poemas, cantando y contándome sobre la historia y el futuro. En lugar de sentirse lento y calmo, ahora se siente como que todo está sucediendo rápido. Es casi demasiado para entender. De pronto me sentí triste de nuevo. De nuevo, les digo que no quiero estar ahí. Quiero aprender más como persona. Me pregunta “¿por qué?”, como si lo que les acabo de decir fuera lo más estúpido que hayan escuchado. No les respondo. Luego me explican que ahí hay gente que yo conozco.

 

Levanté mi mirada. Parada arriba mío, casi como un gigante, está una mujer que yo conozco, que murió recientemente. Me mira y repite todo lo que me acaban de decir, pero sin mover su boca. Me dice cómo todos somos energía, cómo todo está conectado y cómo no debería tener miedo. Me dice que nadie quiere estar acá pero todos debemos volver eventualmente, Me dice que ella va a cuidarme, que por eso no debería sentirme triste o preocupado.

Le pregunté “¿Pero si ahora sos energía, entonces cómo puede ser que yo te vea? ¿Por qué todavía te ves como humana? ¿Por qué no te convertiste en otra criatura en algún planeta?”. Ella no responde mi pregunta directamente, En lugar de eso, me explica que el universo es un lugar enorme y que hay mucha energía alrededor; más de la que entra en él. Me dice que puede tomar millones de años hasta que volvés a convertirte en un “ser” de nuevo, pero que no importa porque el tiempo no se percibe cuando sos energía.

Le expliqué una vez más que todavía no estoy listo para eso. Me responde algo en la línea de “Entonces mejor que hagas algo al respecto”. De repente me encuentro sacudiéndome en la cama con mi garganta llena de vómito. Hasta puedo sentir un poco de vómito atorado en mi pecho. Estoy tosiendo y sacando todo para afuera. El sol está brillando a través de la ventana y me siento muy enfermo. Mi pecho late a golpes y la habitación me da vueltas, pero de pronto estoy consciente de que lo que estaba experimentando terminó. “No estoy muerto”, me dije. Me siento entumecido, en shock, ansioso, asustado e incapaz de procesar lo que ha pasado. Es demasiado para que mi mente pueda comprender. Fue como toda las emociones que te puedas imaginar y fue la experiencia más significativa que me pasó en mi vida.

 

Leer texto original en inglés en http://bit.ly/AaronUniverse

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