Sobre Mel Zukernik

Hola! Soy Mel, de Buenos Aires, Argentina, dirijo Fauna Querida y Perro Real y tengo un gran sueño y una visión: creo que a través de la belleza se puede sensibilizar a la gente para proteger a los animales y terminar con la crueldad.

Soy socióloga, y también estudié realización audiovisual, dirección de arte y desarrollo local. Mi número preferido es el 3, soy de piscis, me encanta aprender cosas nuevas todo el tiempo y mi color preferido es éste celestito verdáceo, aunque también uso mucho el color rosa. Tengo una pequeña colección de rinocerontes, me encantan los oficios y los objetos únicos, sobre todo cuando son viejos y tienen huellas de su uso.

Soy de esas personas que no toleran la idea de que alguien sufra, y peor aún si ese alguien no se puede defender. Este es muchas veces el caso de los animales.

La intolerancia empezó con los perros callejeros. Siempre quise hacer algo, y siempre pensé que ese algo iba a ser un proyecto paralelo a mi verdadera vida profesional. Bueno, el proyecto se comió a “mi verdadera vida profesional” de un sólo bocado.

En 2010 empecé Perro Real, vendiendo productos con ilustraciones de perros para crear conciencia sobre la necesidad de adoptar perros en lugar de comprarlos, y para recaudar fondos para organizaciones que rescatan perros sin hogar. Desde el principio hasta hoy le vengo donando los fondos a Proyecto 4 Patas, una organización dirigida por la grosa de Carolina Martin, en la que cada día creo más.

Pero rápidamente después de empezar, me di cuenta de que los perros eran sólo la punta del iceberg. Me di cuenta de que quería crear conciencia sobre el derecho de todos los seres vivos a ser felices.

Por eso, desde 2011 empecé a trabajar en Fauna Querida, que es como Perro Real, pero ampliado a todo el Reino Animal. En este momento hago textiles versátiles y durables para el hogar con un mensaje que es también mi mantra personal:

Que todos los seres de la creación sean felices y tengan Paz.

Hago almohadones, bolsas, manteles, mantas, pañuelos y hasta un libro de los lugares dog friendly de Buenos Aires. También rescato perros y les doy hogar de tránsito.

Pero mi sueño es mucho más grande que eso. Quiero compartir contenido sobre cómo vivir una vida súper copada,  sin crueldad hacia cualquier otro ser viviente. Me refiero a esa forma de crueldad que se oculta detrás de las cadenas de producción de un montón de los productos que compramos, como comida, detergente o desodorante.

También quiero difundir productos libres de crueldad creados por productores locales conscientes, para que atraigan la atención que merecen, de una audiencia más amplia.

Mi meta final -de acá a 20 años-,  es construir un santuario animal donde las personas puedan aprender a amar a los animales, y donde puedan ayudar a los animales a ayudar a las personas.

La gran razón detrás? Los animales son un punto de vista único del universo y tienen su propia sabiduría para compartir con nosotros. La mayoría de las veces sus voces no se oyen. Ellos merecen ser felices igual que nosotros. Son nuestros hermanos.

Mi deseo mayor es inspirar a otros y ayudar con todo el conocimiento adquirido a cualquiera que quiera construir un mundo mejor para el reino animal. Creo que todas las personas, desde su lugar, pueden hacer una diferencia; aunque sea mínima, seguro va a tener un impacto más grande del pensado.

Mi máximo de los sueños sería que ya no exista crueldad hacia ningún tipo de vida, y que los santuarios ni sean necesarios. Más bien…

que la Tierra entera, sea un templo animal.